jueves, 31 de diciembre de 2015

SALUDOS

FELIZ 2016!!!

Les envío un cordial saludo por el fin de año, deseando que el próximo 2016 sea venturoso en Paz, Salud y Amor. 

Espero poder seguir divulgando  lo mucho que investigan nuestros científicos.

Aunque la ciencia no se toma vacaciones..., en breve volveré a contarles aquello que me intriga y llama la atención. 

Felicidades para todos!!!!

jueves, 24 de diciembre de 2015

AGUA QUE NO HAS DE BEBER...

GESTION DE LA HUELLA HIDRICA 

La demanda de agua para consumo humano es una problemática fundamental. 

Es frecuente asociar el problema a la escasez del recurso y no al  aprovechamiento responsable. 

Especialistas de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) llevan a cabo diferentes estudios de investigación. Buscan determinar la calidad y cantidad de agua que se requiere para las distintas actividades humanas. 


El agua es un recurso esencial para la vida. La población mundial supera los siete mil millones de habitantes.  El continuo crecimiento demográfico, exige una mayor cantidad para consumo en actividades domésticas, agropecuarias e industriales. 

Sin embargo, pensamos que el agua es escasa, pero no que es deficiente en una gestión responsable. 

“Comparada con el agua salada, efectivamente el agua dulce es un recurso escaso, ya que representa sólo el 2,5 por ciento del agua total del planeta. Sin embargo, en promedio alcanza y sobra para todos los habitantes del mundo, aunque hoy no se distribuye homogéneamente. En la Argentina, por ejemplo, el 70% del territorio presenta condiciones áridas y semiáridas. En otras regiones, el recurso abunda, pero no por ello la población tiene acceso a él. Por eso, el problema no es la cantidad de agua dulce, sino cómo la gestionamos. Hay que diferenciar disponibilidad y accesibilidad”, explica la bióloga Ana Carolina Herrero, investigadora docente del Área de Ecología del Instituto del Conurbano (ICO) de la UNGS. 

La distribución del agua planetaria no es uniforme. En Nuestro País hay zonas con exceso, como la Región Metropolitana de Buenos Aires, y otras, con escasez como Chaco, Formosa, San Juan y Mendoza.  

“La gestión del agua se relaciona sobre todo con la red de distribución que la lleva a diferentes poblaciones. Quizás en el norte de la provincia de Buenos Aires hay abundante agua, pero eso no quiere decir que la población cuente con un recurso de calidad para el consumo humano. Muchas veces el agua potable no es accesible para la población: en estas zonas hay lugares donde el agua no es apta para el consumo, y donde, sin embargo, se está consumiendo”, destaca Luisina Molina, ecóloga urbana y también investigadora docente del ICO.  

Además de lograr que el agua sea accesible, “también es importante gestionarla en forma adecuada entre los diferentes usuarios, ya que es un recurso multifuncional y somos varios los interesados en disponer de él”, explica Molina y enfatiza: “Ahí empieza una competencia por el uso. Entonces, el Estado debe regular qué cantidad se le asigna a cada uno de los actores, sabiendo que el consumo humano es el prioritario. Tanto que ha sido declarado un derecho humano. Es a partir de allí que hay que pensar cómo distribuir esa torta para los otros usos”. 



La huella hídrica es un indicador que permite determinar la calidad y cantidad de agua requerida para distintos usos. Este indicador, explican las investigadoras, es muy útil como herramienta de gestión, y a su vez permite visibilizar y concientizar a la población acerca de la cantidad de agua necesaria para producir diferentes alimentos. La huella hídrica varía de región en región, y eso permite calcularla para cada una. 



Se ha aplicado el indicador de la huella hídrica en distintos proyectos destinados a calcular y analizar el consumo de agua a nivel territorial. Uno de ellos, finalizado el año pasado, se llevó a cabo en la provincia de San Luis; otro está todavía en curso, y se refiere a la provincia de Buenos Aires. Todos estos proyectos, además de calcular la ya mencionada huella hídrica, ofrecen análisis de la sustentabilidad hídrica de las regiones, esto es, de la relación entre el agua que se consume y el agua de la que se dispone. 

Es tema de estudio, además, el consumo de agua en el Campus de la Universidad.
En el marco del sistema de becas de investigación y docencia de la UNGS, la becaria Belén Conocheli analiza la calidad del agua de los pozos, de los tanques y de las cocinas de la Universidad. “En primer lugar, queremos saber cuál es el estado del agua. Después, en el caso de que esté contaminada, nos interesa determinar si ya viene contaminada desde el acuífero o si se deteriora en alguna parte del proceso de distribución”, explica Herrero, directora del proyecto de investigación que desarrolla la becaria. 

También  “nos importa acompañar el estudio con indicadores económicos y ambientales -prosigue Herrero-. Porque es importante saber, por ejemplo, cuánto está gastando la UNGS en bidones de agua para consumo pero también, porque no se trata apenas de saber cuánta agua es la que se compra, sino cuestiones como cuánta agua fue necesaria para purificar esa agua que se compra, etc.” 
Esto no es paranoico, aclara Molina, “es contar con datos adecuados para poder tomar decisiones sobre el tipo de producción que realizamos. Es decir, no para dejar de consumir agua, sino para hacer un consumo más responsable”. 

Universidad Nacional de General Sarmiento-Instituto del Conurbano- Noviembre de 2015


jueves, 17 de diciembre de 2015

MEDICINA OFTÁLMICA

BIOFILM PARA TRATAR EL GLAUCOMA 

Es una película que se adhiere al ojo, liberando en forma gradual la medicación indicada.


Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba, diseñaron un film a base de polímeros biocompatibles. 
Se usa como si fuera una lente de contacto, y permite la liberación gradual de medicamentos, sin provocar irritación ni alteración en la visión. 
Aún faltan las pruebas en humanos, pero los ensayos en animales resultaron exitosos. 

El glaucoma es una patología ocular crónica, que tiene una gran incidencia en Nuestro País en mayores de 61 años, y que a nivel mundial se estima que afectará a 80 millones de personas en 2020. 

La presión intraocular elevada genera daño irreversible en el nervio óptico, provocando la disminución progresiva de la visión. Puede detectarse a tiempo con consultas periódicas al oftalmólogo, pero no se puede revertir cuando ya se produjo la pérdida de la visión. La Acetazolamida (AZM) mantiene baja la presión intraocular y evita el avance de la enfermedad. 

El desarrollo es novedoso en la forma de administrar AZM. 

Hasta ahora, la única forma de administrar el fármaco es por vía oral, ya que es poco soluble y no puede usarse en forma de gotas. Para garantizar su efecto, se usan dosis elevadas que generan efectos secundarios adversos, como diuresis o discrasias severas (una enfermedad de la sangre). 


El biofilm es una delgada lámina que se coloca en el saco conjuntival del ojo, allí se adhiere y queda anclado liberando el principio activo. Este método evita que sea expulsado por los mecanismos de barrido, como las lágrimas o el parpadeo. 

Santiago Palma, miembro del equipo de investigación, explica que este procedimiento asegura el ingreso de la droga en el interior del ojo, en forma eficiente y sin los efectos de la ingesta. El biofilm puede estar mucho tiempo en el ojo sin molestias o irritación. “Esto es fundamental, porque la eficacia terapéutica reside en mantener la presión ocular baja, condición que sólo se logra con la acción del fármaco”, aclara. 

El dispositivo fue creado con los mismos polímeros que se utilizan en comprimidos, inyectables o cosméticos combinados estratégicamente. 

“La ventaja es que ya están autorizados por entidades sanitarias, se sabe que no son tóxicos. En el trabajo, tuvimos en cuenta la posibilidad de cargar esos films con otros fármacos: es decir, son una plataforma que puede tener otros usos terapéuticos”, afirma Palma

El 70% de los medicamentos utilizados en oftalmología se aplica como gotas. Sólo son efectivos administrándolos de manera frecuente. Las barreras fisiológicas del ojo eliminan la mayor parte y apenas ingresa entre el 1% y el 3% del fármaco. Es una de las razones por las cuales los investigadores consideraron el film de polímeros. 


Este material tiene la ventaja de ser maleable, incluso en tamaños delgados, y bioadherente, (es decir que se pega a las mucosas con cierto grado de permanencia y eficacia). 

Los autores del ensayo probaron láminas realizadas con diversas combinaciones de polímeros y midieron la velocidad de liberación del medicamento, el grado de adhesión de la película y la irritación provocada. “Para que la droga sea liberada de forma lenta y constante debimos someter la película a un proceso de recubrimiento. El film queda adherido al ojo por lo menos dos días sin generar irritación, resiste los movimientos de  barrido naturales y, al mismo tiempo, es posible sacarlo sin producir daño ni molestia”, agrega Palma. 

Midieron, además, el  efecto terapéutico de la droga. “Si una gota -que se lava en una hora- puede aplicarse cada ocho horas, un film que libera fármaco constantemente durante ocho horas, podría ponerse una vez al día, por ejemplo”, describe el científico. Por ahora, los investigadores mantuvieron la liberación constante del fármaco durante ocho horas, pero suponen que ese tiempo puede extenderse y, correlativamente, espaciar la aplicación de las películas. 

Mejorar la frecuencia de colocación es importante. La única forma de impedir el avance de la enfermedad es mantener la presión ocular baja, lo que implica mantener constante la acción terapéutica de la droga. Y se asegura que el 25% de los pacientes con enfermedades crónicas no cumplen correctamente el tratamiento. Además, el glaucoma afecta sobre todo a mayores de 60 años, pacientes que generalmente están polimedicados. Por todo esto, tener un dispositivo de fácil aplicación, que pueda colocarse una vez al día o cada dos o tres días, impactaría positivamente en el tratamiento y en la calidad de vida de los pacientes. 

La forma de administración sería con un aparato similar a las inyecciones de insulina, recargable con cartuchos de films. De esa manera, el paciente presionaría sobre el ojo levemente, pegaría uno de los discos y el resto se mantendría estéril. 

Los experimentos en animales respaldan la eficacia de este invento. En cuatro horas lograron reducir la presión intraocular en el 40% de los especímenes que participaron en la experiencia, lo que convierte a este sistema de administración tópica de la AZM, en una de las terapias más efectivas para frenar la ceguera provocada por el glaucoma.

Los investigadores apuestan a que próximamente inversores privados se interesen en el desarrollo y realicen las acciones necesarias que lleven este invento del laboratorio a las farmacias. 

El equipo está formado por Luis Tártara, Santiago Palma, Daniel Allemandi y Juan Llabot del Departamento de Farmacia de la Facultad de Ciencias Químicas y María Ahumada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC. 

Recibieron financiación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), FonCyT,  préstamo BID 2437/OC-AR PICT 2010-0380 y la secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC. 
La UNC y el Conicet son los titulares de la patente del film mucoadhesivo para administración tópica de Acetazolamida. 

Universidad Nacional de Córdoba- Julio de 2015

  

jueves, 10 de diciembre de 2015

GENOMICA en Nuestro País

GENES… Y SU SILENCIAMIENTO 


En 1986, un estudio realizado por Richard Jorgensen, de la Universidad de Arizona,  investigaba sobre el color de las petunias. En el ensayo, agregó  una copia extra del gen relacionado con los pigmentos. Sorprendido, en lugar de obtener petunias con colores más intensos, observó que aparecían flores blancas o parcialmente blancas. 
Fenotipo de las flores de petunias a las que se les agregó copias extras del gen clave para la producción de  pigmentos. Izquierda: flor de la planta no transgénica; centro y derecha: distintas  líneas transgénicas. Extraído del artículo de Matzke MA y col. 2004, PLoS Biol 2 (5):e133.

“Ese fue el comienzo de lo que se conoce como silenciamiento génico, un término que se usa para describir el apagado de un gen que se encuentra activo”, explica Pablo Manavella, investigador adjunto del CONICET,  que desarrolla sus actividades en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL UNL-CONICET) y es docente de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB)


El silenciamiento génico consiste en evitar que un gen activo, llegue a traducirse en una proteína activa. Este proceso ocurre de manera natural en los organismos eucariotas (animales, plantas, personas y hongos) y permite obtener una respuesta génica rápida ante una necesidad.  Explica como se pudo identificar el rol que cumple el complejo de ocho proteínas,  que es el encargado de mediar en la transcripción, y transportarlos dentro del núcleo hasta los centros de procesamiento en el silenciamiento génico.  

“En las plantas, cuando se enfrentan a una condición estresante, como un cambio abrupto en la temperatura ambiental, se produce un cambio en la expresión de ciertos genes para adaptarse a dicho estrés. El problema es que una vez que los genes se expresan sus productos pueden tener una vida muy larga dentro de la célula, y si no desaparecen a tiempo, la planta puede morir por no responder adecuadamente al estrés”, explica el investigador. 

Manavella indica que el silenciamiento génico puede lidiar con este problema, eliminando rápidamente mensajeros (moléculas de ARN) y proteínas, que puedan ser mortales para una planta frente a una condición dada. El estudio de Manavella, fue publicado en la prestigiosa revista Plant Journal.  

“La identificación en el transporte de precursores de micro ARN marca un hito en este área de estudio, ya que devela uno de los pasos desconocidos en la vida de estas pequeñas moléculas”, explica el investigador que hace un año volvió de Alemania y que para realizar este trabajo contó con fondos internacionales como el Human Frontier Science Program,  financiamiento especial de Max Planck Society y el International Center for Genetic Engineering and Biotechnology.  


“Nuestra investigación se centró en el estudio de la proteína más grande del complejo y la que se considera central”, aclara. “Hasta ahora se desconocía cómo un precursor de microARN, que es transcripto en una estructura nuclear llamada nucleosoma, era capaz de llegar hasta los centros de procesamiento para dar origen a los microARNs (microARN silenciados) maduros”, dijo el investigador

En pocas palabras, lo que Manavella descubrió es la ruta por la que viajan los microRNAs para dar inicio a uno de los complejos mecanismos de respuesta frente al estrés. Este hallazgo,  significa un gran avance para la investigación básica en biología molecular de plantas, y puede tener un impacto altísimo a nivel biotecnológico y terapéutico. 

Actualmente, se ha empleado silenciamiento génico artificial para apagar genes no deseados en plantas de interés comercial, por ejemplo genes que producen los alérgenos en maní o ciertas toxinas de algodón. Incluso, hay investigaciones aplicadas en tomate donde se silencia un gen que regula la hormona encargada de la maduración, bloqueando temporalmente la maduración del fruto, efecto muy importante para mejorar la exportación y el traslado de un producto tan delicado. 

Gracias a la investigación de Manavella, la ciencia avanzó un paso más, y en el futuro será más simple producir plantas que reaccionen mejor frente a situaciones de estrés. 

Universidad Nacional del Litoral- Septiembre 2015

GENES… 

Desde que Watson y Crick formularon la estructura del ADN (Acido desoxirribonucleico) en 1953, pasó mucho tiempo y esfuerzo, pero queda muchísimo por descifrar. Sólo se halló la punta del iceberg. 

El ADN  está formado por una base nitrogenada (adenina, timina, citosina o guanina), un azúcar (la desoxirribosa) y ácido fosfórico, unidos en forma de cadena espiralada y sostenida con otra cadena similar por medio de puentes de hidrógeno, como si fueran peldaños en una escalera. 

Cada porción sirve para guardar información sobre la célula y el organismo al que pertenece.  Pero de nada serviría si no puede “salir del archivo” (que es el núcleo de la célula) y cumplir su función. 

El encargado, entonces, es el ARN, una molécula muy parecida al ADN, pero con una base diferente (uracilo en lugar de timina) y ribosa en lugar de desoxirribosa.  NO forma puentes en doble cadena. Esto permite que tenga un tamaño mucho más pequeño y pueda “salir” del núcleo celular llevando el mensaje hasta el citoplasma donde será decodificado. 

Allí se forman los aminoácidos, (“ladrillos” que generan proteínas), produciendo lo que el organismo necesita para vivir y desarrollarse. Existen 3 tipos. ARNt: de transferencia (decodifica en mensaje en el ribosoma), ARNm: mensajero (lleva el mensaje) y ARNr: ribosomal (forma el ribosoma). 

Un GEN es la secuencia que puede decodificarse en un mensaje. Existen gran cantidad de secuencias que no proveen información para la célula. 

En este proceso, los microARN son esenciales. Estas pequeñas moléculas de 21 a 22 nucleótidos de largo, (casi 0,0000007 milímetros de longitud), pueden regular la expresión de otros genes. Estudios recientes demuestran que los microARN son responsables de disparar el mecanismo de silenciamiento génico. 

BIOBANCO GENOMICO- PoblAr 

Recientemente, se firmó la carta de intención para la creación entre la ANLIS (Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud –Dr. Carlos G. Malbrán) y las Universidades Nacionales de Misiones, Jujuy y Córdoba, relevante para la investigacion y desarrollo en temas biomédicos genéticos. 


El proyecto del Centro de Referencia y Biobanco Genómico de la Población Argentina (PoblAr), pretende desarrollar y poner en funcionamiento un sistema de toma de datos de bio especímenes genómicos. 

Estarán regulados éticamente y respaldados por los Ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y de Salud. Pondrá el enfoque en las características genéticas, fenotípicas y el entorno socio-cultural de la población argentina. 

El Dr. Salvarezza, presidente del CONICET, reflexionó: “Hemos demostrado que somos capaces de hacer tecnología de altísimo nivel, desde satélites hasta biotecnología. Está en nosotros crear los canales que permitan transferir el conocimiento, y de la Sociedad y el Estado de utilizarlo para el progreso del país”.

El Interventor de la ANLIS, Dr. Leibovich, destacó que: “Es un ejercicio de soberanía científica tendiente a dotar al sistema de investigación biomédica de datos novedosos y valiosos a largo plazo con el Estado como un actor central de la investigación y el desarrollo de productos biomédicos”. 

CONICET- Noviembre 2015 

jueves, 3 de diciembre de 2015

ALIMENTOS MAS SALUDABLES

CON VALOR AGREGADO!!!!

CHIN CHIN Y SALUD!!!

Muchas veces al compartir un vino, sentimos los inconvenientes del consumo.

En la fermentación del jugo de la vid se desarrollan microorganismos benéficos para ese fin, pero también un sinnúmero de bacterias que podrían malograr el producto final con fermentaciones indeseadas. Un recurso de las bodegas, es el agregado de sulfitos para eliminar la flora competitiva y evitar el deterioro del vino. Precisamente son estos compuestos químicos los causantes de los malestares producidos. 

La resaca y las alergias que genera el vino podrían evitarse gracias a un proyecto de científicos del Instituto de Ciencias Ambientales y Salud de la Fundación PROSAMA conjuntamente con el  Instituto Nacional de Vitivinicultura. 


Nanoparticulas de plata rodeando una bacteria 
El líder del proyecto, el doctor Jorge Herkovits, investigador del CONICET y presidente de la Fundación PROSAMA, con sede en Buenos Aires, indica: “En estudios de laboratorio, logramos reducir en forma significativa la cantidad de sulfitos con procedimientos basados en nanotecnología”. 

Cuentan con financiación de la FAN (Fundación Argentina de Nanotecnología), que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la actividad se ejecuta en el Instituto Nacional de Vitivinicultura con la dirección de Humberto Manzano. 


Plata coloidal
Los sulfitos en la producción vinícola, se reemplazaron con nanopartículas de plata. 
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el valor máximo admitido es de 0,1 miligramo por litro. 
Para eliminarlas se agrega hierro y se extrae mediante un campo electromagnético, como si fuera un imán. 

“El costo es alto para las bodegas, cuando se trabaja a gran escala”, explica Herkovits, quien también dirige el Grupo de Investigaciones en Seguridad Química  del CONICET y el Instituto de Ciencias Ambientales y Salud (ICAS). 

Un enfoque alternativo es formar un complejo con caolín  (roca pulverizada de muy bajo costo), que puede eliminarse por simple filtración del vino. 

”Incluso estamos evaluando la posibilidad de reutilizar el complejo y por último recuperar la plata cuando ya no resulte eficiente para producir vinos”, destacó Herkovitz. 

“Nuestro objetivo es aportar un valor agregado que nos posicione mejor en el mercado mundial”, concluyó Herkovits, quien presentó los avances del proyecto en la quinta edición de Nanomercosur 2015 “Hacia la consolidación de la nanotecnología”, organizado por la FAN. 

Fundación Instituto Leloir- Octubre 2015 



OKARA, el alimento de soja que no bebemos. 
Okara

Es el residuo sólido que queda en la elaboración de bebidas a base de soja. 

Muy nutritivo, rico en fibras y proteínas, puede aprovecharse sin desperdicios. 

Profesionales del INTI lo reutilizan para desarrollar alimentos nutritivos. “Para la elaboración de la bebida vegetal se realiza un pretratamiento del grano de soja, luego se muele y se filtra. Como resultado se obtiene un líquido similar a la leche vacuna y la okara sólida queda retenida en el filtro”, explica Marcela Cordara, de INTI-Agroalimentos, centro que llevó adelante el trabajo.  
Albóndigas de okara
“La okara puede representar hasta el 20% del peso de la soja que ingresa al proceso, un porcentaje importante si se tienen en cuenta las dimensiones de una producción industrial”, agrega Claudia Falabella del INTI. 

Los destinos más habituales son la alimentación animal o su disposición como residuo, ocasionando un problema ambiental por presentar un tenor de agua superior al 80%, que se fermenta fácilmente. 

Este subproducto contiene fibra insoluble y carbohidratos de bajo índice glucémico -por ello apropiado para diabéticos-. En cuanto a su materia grasa predominan los ácidos poliinsaturados; y por no contener gluten es apta para celíacos.

Croquetas de okara
En relación a sus propiedades sensoriales, estiman buena aceptación por parte de los usuarios, aún a los no habituados a la soja. “La Okara es ligera y esponjosa, su sabor recuerda a almendras, absorbe bien otros sabores y tiene una textura arenosa-grumosa fina, con buena textura, olor y color”, detalla Falabella. 

Su empleo directo como ingrediente alimenticio basado en sus propiedades físico-químicas es objeto de investigaciones, por su potencial adición a alimentos como agente de textura y por su valor nutricional. Dado el alto contenido de humedad, para asegurar su conservación debería congelarse o deshidratarse.  

Muffins de okara

El trabajo se propone incrementar la competitividad de los productos nacionales del sector alimentario, para ganar proyección tanto en el mercado interno como externo. 
Puddin de okara

“Con este objetivo, INTI-Agroalimentos   está trabajando   en   el desarrollo  de  productos que contengan okara ya sea   como   ingrediente principal   o   como reemplazo parcial de otras materias primas”, concluye Cordara.  

INTI- Noviembre 2015 

HARINA DE ALGARROBA, DULCE SIN CULPA 

Del fruto de la especie Prosopis Griseb Alba, se extrae la chaucha que se encuentra entre los alimentos más antiguos utilizados por el hombre. 

Es rica en hidratos de carbono y proteínas. Permite obtener una harina muy dulce, similar al cacao pero sin azúcar. Puede sustituir al chocolate, minimizando el consumo de cafeína y grasas saturadas. Posee propiedades nutricionales y terapéuticas. 

Antonela Buzzolan, estudiante de la Licenciatura en Nutrición, en la Universidad de Concepción del Uruguay,  investigó la aceptabilidad de productos elaborados con esta harina. 

alfajores de algarroba
Revela que, desde el punto de vista nutricional: “es una buena opción alimentaria para las personas que padecen diabetes ya que con ella se pueden realizar numerosos productos dulces de agradables características organolépticas -propiedades detectadas por los diferentes sentidos- los cuales no necesitan el excesivo agregado de azúcar por su sabor natural”. 

Además, su gran aporte de fibra alimentaria y proteínas proporciona un beneficio fundamental para las personas que padecen diabetes, ya que favorece la disminución de la glucemia postprandial -detección de los niveles de azúcar en sangre después de la comida- y mejora la resistencia a la insulina. 

brownies de algarroba
En el estudio, realizado entre agosto y septiembre de 2014, se analizaron todos los datos a través de una prueba de preferencia utilizando una escala hedónica verbal de 7 puntos -evaluación sensorial- para deducir la preferencia hacia los productos. Además, se valoró la aceptabilidad mediante una encuesta de respuestas semi-estructuradas, por parte de los pacientes con diabetes que concurren a la Asociación Regional de Ayuda al Diabético (F.R.A.D.I) en Rosario. 

Muffins de algarroba
La investigación contempló un aspecto exploratorio sobre el conocimiento de la harina de algarroba, aclarando que “el 80% de las personas encuestadas negó el conocimiento de esta harina. No obstante, luego de la degustación el 84% de los individuos se mostró dispuesto a consumir este tipo de productos”. Se evaluaron degustaciones sobre alfajores, muffins y brownies.  

bombones de algarroba
El comercio ofrece productos secos a base de harina de algarroba ignorando su amplia utilización. Los resultados brindados por esta investigación confirman la viabilidad para elaborar nuevos productos de repostería de consistencia húmeda a base de esta harina, con el propósito de ofrecer una nueva opción, más saludable y de mayor valor nutricional. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), año a año se produce un notable incremento en el número de personas que padecen diabetes en el mundo. Algunas de las causas son los hábitos de alimentación inadecuados y el sedentarismo, los cuales contribuyen de manera significativa al desarrollo de esta enfermedad. 

Rev. Argentina Investiga- Universidad de Concepción del Uruguay- Noviembre 2015