jueves, 26 de mayo de 2016

REPELENTES NATURALES

BICHOS   AFUERA!!!! 

Estamos bombardeados por “bichos”, (ya sean bacterias, larvas, mosquitos, moscas o parásitos), que contaminan nuestros alimentos y hábitat humanos. 

Lograr un ambiente saludable en los lugares donde vivimos es un gran desafío .

La Universidad Nacional de Misiones (UnaM) desarrolló un sistema de producción de repelentes de elaboración propia. Son de distribución gratuita entre la comunidad universitaria y la red de centros asistenciales de Salud Pública. 

Tiene el objetivo de prevenir la epidemia del dengue. El ingrediente activo utilizado en el repelente es el más eficaz contra el Aedes aegypti y el más utilizado mundialmente como repelente de insectos chupadores. 

Se trata de la N,N-dietil-meta-toluamida (dietiltoluamida o DEET), que en forma pura es un líquido incoloro o ligeramente amarillento con leve olor aromático. 

El proyecto, “Desarrollo y producción de repelente para mosquitos”, del Programa de Prevención para Enfermedades Emergentes y Regionales, pertenece a un Convenio Específico suscripto entre la UNaM, el Servicio Médico Asistencial UNaM (SMAUNaM) y el ministerio de Salud de la provincia de Misiones a través de su Laboratorio de Especialidades Medicinales (LEMis). 

“La idea del proyecto surge a partir de la epidemia de dengue que afecta a alrededor de 15 provincias argentinas, siendo Misiones la más afectada”, señaló Mercedes Stein, docente de la UNaM y directora técnica del LEMis. 

Según el Boletín Integrado de Vigilancia del ministerio de Salud Pública de la Nación, publicado recientemente, en Misiones hay 17.450 casos de dengue confirmados en este año, mientras que en todo el país el número llega a 30.415 (entre autóctonos e importados). En tanto, los pacientes que contrajeron el virus son 9.850. 

Stein detalló que el desarrollo del repelente, los métodos de elaboración y control, la infraestructura (equipos, salas de trabajo) y todo el proceso productivo fue llevado a cabo en LEMis, con sus profesionales, técnicos y recursos humanos, algunos de los cuales también son integrantes del plantel de docentes e investigadores de la UNaM. 

“LEMis tiene una larga trayectoria en el desarrollo de especialidades destinadas a la salud humana, y entre sus productos se incluyen formas líquidas de uso tópico, lo cual facilitó la incorporación de este nuevo producto en sus líneas productivas”, describió la especialista. 

“DEET es el ingrediente activo de productos extensamente usados a nivel mundial para repeler (y no para matar) insectos que pican (mosquitos) y ectoparásitos hematófagos como las garrapatas”, explicó Stein. 

Stein informó que el DEET “es un producto eficaz y de muy bajo riesgo de uso. Los efectos sobre la salud por exposición a DEET dependen de la dosis, la duración y el tipo de exposición, la presencia de otras sustancias químicas a las que la persona está expuesta, su edad, sexo, dieta, características personales, estilo de vida y condición de salud, entre otras características”. 

Los repelentes en base a DEET varían  en cuanto a su concentración y formas de presentación. Un producto con DEET al 10% protege durante dos a tres horas aproximadamente; al 25%, la protección es de cinco a seis horas en promedio. 

Por otra parte, en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), se realizó un “desayuno científico” en  agosto del año pasado, donde   participaron  estudiantes secundarios. 

Los científicos compartieron junto estudiantes de la Escuela Secundaria Agraria (ESA) Nº1 de Berazategui. 

La modalidad forma parte de las actividades de comunicación pública de las ciencias que se realizan en la UNQ y también se encuadra en el proyecto “La universidad y la escuela secundaria”, apoyado por la Secretaría de Políticas Universitarias. 

En el mismo,  investigadores del Laboratorio de Microbiología Molecular presentaron un biolarvicida.
Se trata de un producto  hecho con proteínas de bacterias que eliminan las larvas de las moscas domésticas, causando una plaga en la industria avícola. 

Utilizaron el bacillus thuringiensis var israelensis, una bacteria conocida como “guerrera” por combatir a las larvas de mosquitos. 

El trabajo consistió en obtener un aditivo para alimento para aves de corral con la capacidad de eliminar las larvas de mosca doméstica. 

Con este producto las gallinas ingieren el biolarvicida (que es inocuo para ellas y para los humanos) y lo eliminan a través del excremento donde se crian las larvas de las moscas domésticas, eliminándolas. 

La investigación (tesis de grado de Florencia Pedrozo, dirigida por Paulo Maffía y co-dirigida por Danay Valdes La Hens) duró dos años y culminó con la realización de un lote de alimento balanceado conteniendo el principio activo. 

“El principal atractivo de este biolarvicida es, además de sus costos, que puede reemplazar a los insecticidas químicos que generan problemas para la salud y el medio ambiente”, aclaró la investigadora. 

Y como los parásitos no solo afectan a los humanos... 

En la Universidad Nacional del Litoral (UNL) estudian el  aceite esencial de aguaribay, Schinus molle L,  para tratamientos en medicina veterinaria. 

El producto obtenido es ecológico y no causa contaminación ambiental. 

Tiene aplicación sobre las garrapatas (Rhipicephalus microplus) que afectan al ganado bovino. 

En el proyecto trabajan investigadores de los Departamentos de Ingeniería Química y de Industria y Gestión Ambiental, de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la UNL, quienes anteriormente elaboraron productos naturales para el control de Varroa, un parásito de las abejas, y para la Mosca de los Cuernos, un parásito del ganado bovino. 

“Los aceites esenciales están formados por una mezcla de componentes volátiles, que se obtienen a partir de un vegetal que les confiere aroma, sabor y color característicos” explicó María Silvia Guala, integrante del equipo. 

“Se obtienen habitualmente por extracción con vapor de agua o solventes y también mediante operaciones mecánicas, según cuál sea su origen. En este caso, se utilizó aceite esencial de aguaribay (Schinus molle L.), que es un árbol autóctono de la región del Litoral”, destacó la investigadora. 

La especie arbórea pertenece a la familia Anacardiaceae y puede llegar a medir hasta 15 metros de alto y 30 cm diámetro. 

Es longeva, tolerante a la sequía y a las altas temperaturas. Ha sido ampliamente empleada por la medicina tradicional. Su corteza y resina presentan atributos con propiedades tónicas y cicatrizantes;  la infusión obtenida de sus hojas es analgésica, cicatrizante y antiinflamatoria de uso externo. 

Gustavo Pérez, dirige el grupo interdisciplinario formado por Guala, Lapissonde, Hugo Flores, Lorena Barducco, Heriberto Elder y José Bértoli. 

Matías Lapissonde, destacó que en el ganado bovino existen dos grandes grupos de parásitos: los endo y los  ectoparásitos. “El primer grupo desarrolla su vida o parte de ella dentro del animal. Ejemplos comunes son los gusanos del cuajo, los del intestino, los vermes pulmonares. Los ectoparásitos viven fuera del animal, sobre su piel. Son ejemplos los piojos, las moscas de los cuernos, las garrapatas y la sarna, entre otros”, diferenció.  

“El uso de productos sintéticos generó una serie de inconvenientes. Podemos mencionar la contaminación del ambiente, los problemas en la salud de las personas que los aplican y la generación de poblaciones de parásitos resistentes debido a su uso reiterado. Es por ello que aparece la necesidad de implementar nuevas estrategias por medio de otros productos que no dejen residuos o que sean auto-degradables”, explica Pérez. 


Elder expresó que  “No hay en el mercado productos de estas características. La aplicación sobre los animales durante el período de mayor actividad de los ácaros debe ser semanal, ya que, al igual que los sintéticos, la lluvia o rocío los diluye rápidamente”

“Respecto de la provisión de material vegetal, se dispone de viveros que producen esta especie. Lo único que faltaría es el desarrollo de cultivos a

escala industrial para garantizar el abastecimiento en calidad y cantidad de la materia prima, frutos, hojas y tallos. Es una producción que demandaría mano de obra y un fuerte impacto socio-económico”, finalizó Elder. 

UNaM- Mayo de 2016- UNQ- septiembre 2015-UNL- Abril de 2016

jueves, 19 de mayo de 2016

ARQUEOLOGIA

SOBERANIA, DESDE NUESTRAS RAICES 
Vuelta de Obligado- San Pedro- Pcia.Bs.As.

Buscar en los restos de nuestras entrañas telúricas ayuda a conocer de donde venimos, y sobre todo, hacia donde vamos. 

La soberanía se manifiesta en cada grano de tierra, en cada cristal de arena removido y en cada resto hallado. 


La batalla de la Vuelta de Obligado es un hecho histórico, como punto de inflexión, que marca la promulgación del Día de la Soberanía. 

Desde la Universidad Nacional de Luján, un grupo de investigadores llevan adelante campañas arqueológicas en busca de objetos relacionados a la batalla ocurrida el 20 de noviembre de 1845. Los científicos buscan encontrar respuesta a cuestiones como la determinación del lugar de una posible “fosa común” o sepulturas colectivas de los caídos. 

En el Partido de San Pedro, a orillas del río Paraná, el equipo dirigido por Mariano Ramos, antropólogo especializado en Arqueología, realiza excavaciones en los sitios en los que las tropas al mando del general Lucio Mansilla  emplazaron sus cañones y campamentos. 

Modernos buques de guerra enemigos, escoltados por una flota de barcos mercantes, pretendieron remontar el Paraná para comerciar con las provincias del Litoral y el Paraguay. Para impedirlo, los combatientes confederados sufrieron durante horas el brutal hostigamiento.  


Fragmentos de bombas de hierro, con paredes de una pulgada, que eran del tamaño de una pelota de fútbol y “perdigones” esféricos más pequeños que se dispersaban al estallar el proyectil, fueron hallados en las barrancas. 

Restos de botellas de ginebra o de cerveza, clavos, “piedras de chispa” y cerámica indígena revelan el modo en que los soldados se aprestaron a la batalla y, en muchos casos, enfrentaron a la muerte: hubo 250 caídos del lado argentino, en la tenaz resistencia de las baterías criollas, que contaban con cañones de menor calibre, más antiguos y que lanzaban proyectiles macizos. 

“Quizás el terror de combate se previno mediante la ingesta de bebidas alcohólicas en forma controlada, como ocurría en los conflictos previos a la Primera Guerra Mundial”, comentó Ramos y estimó que los artilleros sobrevivían poco tiempo en su puesto “y quienes los reemplazaban debían tener una alta preparación –como todos ellos–, sabiendo que iban a morir”


Los sucesos de Obligado forman parte de los “temas prohibidos, o tabú, que tenían versiones distintas a las de la historia oficial, como las represiones de las montoneras provinciales durante el gobierno de Mitre, la Semana Trágica, la masacre de grupos indígenas en Napalpí, los fusilamientos de José León Suárez en 1956, la masacre de Trelew en 1972, los desaparecidos... siempre hubo versiones oficiales que deformaban lo ocurrido y la Arqueología tiene la posibilidad de presentar versiones alternativas a esas historias oficiales”, afirma el investigador. 

“Hay diferentes fuentes de información, los historiadores utilizan principalmente los documentos escritos y los arqueólogos trabajamos con el registro material que encontramos, cosas, objetos que nos permiten dar otras versiones”, explicó el arqueólogo y contó que “en mayo de 2000 hicimos la primera excavación y a partir de ese momento hicimos 26 campañas”. 

“Cada campaña lleva cerca de diez días, en los que compartimos la vida cotidiana, como una familia de hasta 30 personas. Los hallazgos son nuestro objetivo, pero muchos sitios han sido saqueados, y en este caso también, por coleccionistas, por ‘huaqueros’, que se llevaron todo lo que tenía cierto volumen. Esto ocurrió desde casi la finalización de la batalla”, explicó Ramos

“Lo que hacemos son excavaciones en extensión con superficies considerables, de decenas de metros cuadrados en distintas áreas del sitio, en la zona donde se instalaron los cañones desde agosto hasta noviembre de 1845 y en el campamento situado a unos  200  metros hacia el interior del monte, en el que convivieron no menos de mil soldados. Excavamos con cucharines,  espátulas,  pinceles, no con palas ni con picos. Lo hacemos muy lentamente. En la actualidad hemos excavado unos 350 metros cuadrados”, informa el antropólogo. 


“Usamos como referencia la información que nos dan los vecinos, que nos han llevado al monte a ver un terraplén hecho a pala, de unos 20 metros por 5 metros, pero cubierto de vegetación que no permite advertirlo a simple vista”, comentó. 

Las dos campañas anuales se apoyan también en imágenes satelitales, fotografías aéreas, detectores de metales y electromagnetómetros, que detectan anomalías por debajo de la superficie del suelo. 


Los objetos hallados se guardan con una referencia del sitio en que fueron ubicados y son enviados a los laboratorios de la UNLu o a laboratorios externos, como el Grupo de Arqueometalurgia (GAM) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. 

Luego son entregados al Museo de la Batalla de Obligado o, desde 2009, al primer Centro de Interpretación Indígena, que dirige la cacica Clara Romero, en San Pedro, ya que se han hallado muchas piezas de cerámica de quienes habitaron ese sitio durante cientos de años. Con Clara y el grupo QOM de San Pedro se realizan muchas actividades, incluso de educación intercultural. 

“Los objetos los podés confrontar con los documentos escritos”, puntualizó Ramos y señaló como ejemplo de este contraste el plano de la batalla del almirante inglés, Sulivan, con la ubicación de las baterías y sus restos al desembarcar, los que “no coinciden con el registro de las excavaciones”. 


“Nuestras excavaciones, desde 2000 hasta 2011, en las que dimos con los restos de la segunda batería, no coinciden exactamente con el plano de Sulivan”, indicó el investigador de la UNLu y advirtió: “Encontramos lo que no dicen los documentos”. “Nos apoyamos con firmeza en la información material más que en documentos escritos, que sabemos que no siempre, pero muchas veces, están sesgados por distintos intereses políticos e ideológicos”, afirmó. 

La investigación arqueológica en Obligado “fue la primera realizada en el país sobre un campo de batalla y se transformó en una referencia para otros arqueólogos”, indicó el investigador y detalló que el trabajo se amplió hace cinco años a otros escenarios de la Guerra del Paraná, como El Tonelero en Ramallo y San Lorenzo y Quebracho, en la provincia de Santa Fe. 

“Vuelta de Obligado se transformó en una escuela de Arqueología de campo para muchos equipos que trabajaron con nosotros y hoy investigan en otros lados, de las universidades de Buenos Aires, de Rosario, de La Plata o del Centro de la Provincia de Buenos Aires”, subrayó el investigador y puntualizó que “tuvimos estudiantes, becarios y pasantes que hoy son profesionales, algunos doctores”. 

Esta  actividad arqueológica en Obligado, persigue objetivos que debieran echar luz sobre el histórico momento, como determinar el punto de una posible “fosa común” o enterramiento colectivo de los caídos. 
Existe una  legislación nacional y provincial que el grupo de investigación considera especialmente. 



Los avances en estos estudios darán nuevas certezas acerca de un hecho que es recordado, en los billetes de 20 pesos, ilustrados con  una imagen de la batalla que nos ocupa. 


Investigar y confirmar con elementos tangibles, como los hallazgos realizados, sobre los acontecimientos producidos hace 170 años nos llevarán a afianzar nuestra Soberanía. 

UNLu-Mayo de 2016 

jueves, 12 de mayo de 2016

VIROLOGIA MOLECULAR

FLAVIVIRUS:  DENGUE-ZIKA-CHIKUNGUNYA


Flavivirus
Los flavivirus merodean nuestro entorno. 

Son como esos mosquitos molestos que no nos dejan dormir en las cálidas noches estivales. 

Pueden desarrollar la tan temida epidemia  de los tiempos en que vivimos. 
Micrografia electronica zika.
A colourised Transmission Electron Micrograph
image of Zika virus particles,
each around 40 nanometers
in diameter, infecting cells.
Credit Centers for Disease Control and Prev

Estos virus provocan Dengue, Zika, Chikungunya y Fiebre Amarilla. 

El Zika apareció en Africa en 1947 y empezó a expandirse el año pasado por Brasil y Colombia, hoy más de 20 países se ven afectados. 

En 2014 pudo haber entre quinientos mil y un millón y medio de infectados, según el Ministerio de Salud de Brasil. Como 8 de cada 10 contaminados no presentan síntomas (o lo superan sin que quede asentado en el sistema de salud), es difícil saberlo.


Susana Lopez de Caillou
“Lo alarmante del Zika frente al Dengue  es su posible asociación con un mayor riesgo de que madres embarazadas infectadas tengan hijos con cerebros más pequeños (microcefalia) o su potencial vinculación con el síndrome de Guillain-Barré (que afecta al sistema nervioso y que puede causar parálisis)”, explica Susana López de Caillou, jefa de la división de Virología del Sistema Provincial de Salud de Tucumán. Aclara que aún son necesarias muchas investigaciones para comprobar o desechar esas hipótesis. 

El Zika preocupa a la Organización Mundial de la Salud (OMS).  En la última reunión de Ginebra declaró la emergencia sanitaria global por este virus. 

El Aedes aegypti es el vector de transmisión. Se caracteriza por sus manchas blancas en las patas y en el lomo, pero a la hora de evitar las picaduras es casi imposible distinguirlo de otros mosquitos. 

Tiene como hábitat las casas y su actividad se registra en especial de día. No existen aún vacunas aprobadas internacionalmente para prevenir estas enfermedades. Lo ideal sería obtener una para combatir los flavivirus en general (teniendo en cuenta que ya existe la vacuna para la fiebre amarilla). 

Caillou, que es además profesora de Virología de la Facultad de Bioquímica de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), sostuvo que lo fundamental en toda enfermedad viral transmitida por un vector, en este caso el mosquito, “es la prevención y la comunicación, junto con un certero diagnóstico por parte del sistema de salud y la vigilancia epidemiológica”. 
La  prevención no sólo está en manos del Estado, sino sobre todo del ciudadano “que de ser medianamente responsable no puede salir de su casa sin ponerse repelente”, agrega la investigadora. 

Es importante la vigilancia en los hogares: que no haya floreros ni recipientes que contengan agua estancada, -el hábitat de las larvas del mosquito-, usar mosquiteros en las ventanas, tul en las cunas de los bebés y usar mangas largas y pantalones largos, en el caso de salir hacia exteriores. 

El Dengue, el Zika y el Chikungunya tienen síntomas muy similares, es decir, cuadros febriles inespecíficos, pero la más asintomática de estas tres enfermedades es el Zika. Sus síntomas suelen durar entre dos y siete días y pueden ser fiebre no muy elevada, exantema (erupción) y conjuntivitis. 


Según datos de la OMS, la fiebre Chikungunya se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, generalmente acompañada de dolores articulares, dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. 

Los dolores articulares suelen ser muy debilitantes, pero generalmente desaparecen en pocos días.

La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, solo en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años. Ocasionalmente se produjeron casos con complicaciones oculares, neurológicas y cardiacas, y también con molestias gastrointestinales. 

En cuanto a la intensidad de la fiebre, la picazón o el dolor que pueda causar el Zika, López de Caillou aseguró que depende como en toda enfermedad, del virus por un lado, y de las características del huésped por el otro (considerando edad, sistema inmunológico, enfermedades previas, etcétera). 

Además, muchos de nosotros podríamos haber sido infectados con el dengue en algún momento de nuestras vidas y no darnos cuenta, debido a que el único síntoma pudo haber sido una fiebre leve. 

Luego de la epidemia de 2009, otra vez estamos en alerta.  21 provincias tienen casos que ascienden en total a más de 2.500 afectados, la mayoría concentrados en Misiones. 

López de Caillou advirtió que el Dengue puede ser más complicado que el Zika, ya que puede presentarse como Dengue clásico y como Dengue grave (antes llamado hemorrágico, pero se comprobó que puede comprometer órganos importantes y no necesariamente causar hemorragia). 


Paralelamente, la doctora Andrea Gamarnik, jefa del laboratorio de Virología Molecular del Instituto Leloir, recibió el 24 de marzo pasado el Premio Internacional L’Oreal-Unesco “Por las Mujeres en la Ciencia”. Fue elegida “por sus importantes descubrimientos sobre los mecanismos de multiplicación del virus del Dengue”. 

Durante su ciclo viral, el ARN del virus del Dengue tiene múltiples funciones. Es mensajero para la síntesis de proteínas, molde para la amplificación del ARN y posibilita la formación de nuevas partículas virales. 

Los estudios del laboratorio se centran en entender cómo funciona el genoma viral teniendo en cuenta que es una molécula dinámica que cambia su conformación en los distintos procesos virales.


El equipo liderado por Gamarnik descubrió el mecanismo de replicación del material genético del virus del Dengue, un proceso biológico fundamental para la génesis y propagación de la enfermedad que afecta a más de 390 millones de personas por año. 

Lo que se encontró con Dengue, puntualiza la investigadora, “es verdad para otros 50 virus”. 

“Celebramos la pasión por la ciencia de varias mujeres de todo el mundo. Muchos creen que la diferencia de géneros es algo del pasado, pero todavía tenemos que avanzar. Este programa nos invita a pensar, a ser inteligentes, a ser creativos para encontrar caminos que permitan eliminar los obstáculos”, declaró Gamarnik durante la ceremonia de premiación en París. 

Graduada en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA y doctorada en Estados Unidos en 1993, Gamarnik volvió al país en 2002 para fundar y dirigir el Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL). 


Existen  cuatro tipos de dengue y muchas cepas diferentes, pero lo complicado se da cuando una persona es infectada por un tipo (por ejemplo dengue de tipo 1) y luego vuelve a ser infectada pero por un tipo diferente (por ejemplo el 4). 

En esos casos, es mayor la probabilidad de que el dengue sea grave y que requiera de atención médica para evitar complicaciones, ya que puede incluso llegar a ser mortal. 

Pero cuando una persona es infectada por un tipo de dengue y luego vuelve a infectarse por el mismo tipo, queda inmune de por vida a esa variedad. 

UNT- FIL- OMS- feb-mzo 2016 

jueves, 5 de mayo de 2016

GENÉTICA

LO ESENCIAL ES INVISIBLE …

El problema de la superpoblación mundial y el cambio climático, llevan a extremar los recursos para proveer de alimentos a la población. 

En el Instituto Leloir están investigando cómo maximizar las capacidades de absorción de agua y nutrientes en las raíces de las plantas. 

Estudian los aportes de la genética para modificar especies capaces de adaptarse a los nuevos ambientes hostiles. 

José Manuel Estévez es doctor en Biología (UBA) y se desempeña como jefe del Laboratorio Bases Moleculares de Desarrollo Vegetal del Instituto Leloir. 


El doctor Estévez y su equipo utilizan plantas transgénicas, es decir, un organismo vegetal que fue transformado y que posee en su genoma un gen que pertenece a otro individuo. La introducción del “transgén” es útil porque dota al ejemplar de características únicas y le otorga, por ejemplo, mayor resistencia a herbicidas, o bien más tolerancia a patógenos como pueden ser ciertas bacterias y hongos. 

El Dr. José Manuel Estévez y algunos integrantes de su equipo
como la Dra. Silvina Melina Velásquez, la Dra. Silvina Mangano,
el Dr. Martín Mecchia, la Lic. Cecilia Borassi,  la Lic. Silvina Paola Juarez
y el Lic. Juan Salgado Salter.
Las plantas “me parecen organismos fascinantes que se logran adaptar al ambiente aunque sean inmóviles. Son protagonistas de una situación biológica totalmente novedosa, a diferencia de los animales, que cuentan con la posibilidad de trasladarse cuando no se sienten cómodos en tal o cual sitio. De este modo, desarrollan mecanismos interesantes y susceptibles de ser examinados”, cuenta el doctor Estévez, quien trabajó en la Universidad de Stanford y en Berkeley (California).  

“En el mundillo de las plantas, mis análisis se concentran en comprender el mundo subterráneo y las raíces”, agrega Estévez. 

El desarrollo superficial de una planta depende de lo que ocurre bajo tierra, de la cantidad de agua y nutrientes que logra absorber. 


En poco tiempo tendremos una revolución biotecnológica, con desarrollo de plantas más resistentes a sequías y suelos más pobres según las características de las raíces. 

En el mundo hay grupos preocupados por desplegar estrategias que mejoren las condiciones para los productores agrícolas, en el manipuleo del crecimiento de raíces. 

“Me interesé por el estudio de las raíces como modelo, y de unas células específicas denominadas pelos radiculares. Son los sensores encargados de tomar agua y absorber nutrientes. Tratamos de comprender los mecanismos moleculares a partir del cual las células vegetales logran crecer”, informa Estévez

Los “pelos radiculares” crecen en forma similar  a los axones neuronales y las hifas de los hongos. Tienen muchos transportadores en la membrana, lo que permite una mayor área superficial de la raíz. 

Los investigadores lograron que esos “pelos radiculares” sean más largos, o bien más cortos, identificando tres grupos de genes que regulan a un conjunto de proteínas llamadas “extensinas”. Estas proteínas favorecen la elongación de las prolongaciones absorbentes del extremo de la raíz. De esa manera las plantas pueden explorar mejor el entorno y captar los nutrientes y el agua. 


La planta modelo que se usa en los experimentos  es la Arabidopsis thaliana, emparentada con los brócolis, repollos y coliflores, y comparte mecanismos biológicos con el maíz, trigo y soja. Representa el esquema modelo porque existen mutantes para cada uno de los 30.000 genes que están presentes en su genoma. 


A su vez, facilita –por ingeniería genética– la expresión de niveles elevados de la extensina  para poder ver su efecto en el fenotipo (aspecto visible, medible del crecimiento vegetal). “Contamos con herramientas de genética que por exceso o por deficiencia nos permiten ver cómo impacta esa proteína en el desarrollo de las raíces. Luego de muchas pruebas, a partir de una larga búsqueda de mutantes de todo el genoma obtenemos lo que se denomina “reguladores maestros” del desarrollo de las raíces”, agrega el biólogo. 

“Los resultados obtenidos los probamos en maíz, tomate y alfalfa. Eso lleva varios años, por eso primero se deben elaborar los transgénicos y ver cómo se comportan en campo. Lo ideal sería que nuestros avances tengan aplicación en el campo de la biotecnología y permitieran la obtención de plantas más resistentes a las sequías y a los suelos pobres. Es decir, conseguir que sigan siendo productivas cuando hay menos agua y nutrientes en el suelo, para anticiparnos a los efectos del cambio climático”, añade el doctor Estévez. 


Manipulando  genes, pudieron alargar o acortar las raíces de plantas incrementando
 o disminuyendo su capacidad para captar agua y nutrientes.

“Si optimizamos plantas capaces de crecer con menos nutrientes también colaboramos a reducir la contaminación ambiental, pues, el productor requeriría de la utilización de menos fertilizantes que afectan los ecosistemas naturales”, completa el investigador. 


Los investigadores argentinos, identificaron un grupo de genes
 cuya actividad determina la extensión de las raíces.
Los estudios fueron publicados en las revistas científicas “Molecular Plant” y “Plant Physiology”, y son la continuación de un trabajo anterior en “Science”. Contaron con el apoyo económico y de recursos humanos del CONICET y del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la colaboración internacional de colegas de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca; de las universidades de Berkeley y de Stanford, en Estados Unidos; de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido; y de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Brasil.  

El aspecto negativo de esta práctica radica en que “podría llegar a desarrollarse un tipo de competencia en escenarios signados por una alta densidad de plantas, pero eso es algo que habría que probar en campo, en condiciones reales”, dice Estévez, quien trabajó más de cinco años en el IFIBYME, Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias, que depende de la Facultad de Ciencias Exactas y naturales de la UBA y del CONICET. 

Es importante la colaboración del Instituto de Agrobiotecnología, a cargo de Raquel Chan, para lograr trasladar los transgénicos de laboratorio al invernáculo, ya que sin ese paso es imposible examinar qué ocurre. 

De esta manera se intenta que la ciencia básica pueda tener alguna aplicación a largo plazo. 

CyTA-INSTITUTO LELOIR- junio 2015