jueves, 15 de septiembre de 2016

MORTANDAD DE AVES

Águila mora juvenil
CUIDADO DE ESPECIES SILVESTRES 

La viabilidad de poblaciones nativas de aves rapaces está en riesgo. 

En la provincia de La Pampa, se registraron en las últimas semanas, casi un centenar de muertes por electrocución de águilas mora, en el tendido eléctrico que comunica las localidades de Chacharramendi y La Reforma en el oeste de la provincia. 

Científicos del Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (CECARA) y del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP-Conicet), advirtieron que las especies silvestres de rapaces corren serios riesgos si no se toman las medidas pertinentes, para evitar nuevas electrocuciones. 

La electrocución es un factor de mortalidad sobre todo para las águilas coronadas, ave en peligro de extinción que ha sido estudiada desde la creación del Centro en 2001. 

En las frecuentes recorridas que hacen los investigadores encontraron bajo el tendido eléctrico que une las localidades del oeste de La Pampa una gran concentración de águilas moras muertas. 

“En base a registros anteriores, este tendido está identificado como de alto riesgo de electrocución debido a las características del diseño y a los materiales de su construcción. Este incidente lo ha hecho más evidente y de una forma más impactante”, señaló José Sarasola, director del CECARA. 

Águila coronada
Los investigadores contabilizaron cerca de un centenar de individuos muertos por electrocución a lo largo de los poco más de 40 kilómetros de tendido eléctrico sobre la Ruta Provincial 20, en el tramo comprendido entre ambas localidades. 

Más del 90% de las aves afectadas correspondió a águilas moras, la segunda ave rapaz en tamaño luego del águila coronada entre las que pueden observarse en el territorio provincial. Un número menor de afectados correspondió a ejemplares de aguilucho común. 

La mortandad por electrocución ha sido confirmada por la presencia de quemaduras, sobre todo en las extremidades. 


Los especialistas informaron que no se registraron casos de águilas coronadas, pese a que es un lugar de tránsito de esta especie. Muchos ejemplares de estas magníficas aves tienen transmisores satelitales que permiten monitorear sus movimientos. 


Un interrogante planteado entre los investigadores es la gran cantidad de águilas moras reunidas en esa zona. Si bien es posible divisarlas en La Pampa, no se las observa en forma muy frecuente. Las águilas moras están asociadas a un relieve más serrano o montañoso y, en la provincia es más común verlas en las sierras de Lihué Calel. 
No crían a sus pichones en el bosque de caldén como sí lo hace el águila coronada. 

Todos estos motivos hacen que los especialistas sospechen que las águilas arribaron en dispersión desde algún sitio con aquellas características, probablemente desde el norte de la Patagonia al finalizar la etapa reproductiva. Y entonces allí encontraron una fuente de alimentación abundante, debido a la presencia de roedores. 

La electrocución en tendidos eléctricos es una amenaza muy importante para las aves, especialmente para las rapaces. 

Muchas de las grandes especies de águilas del planeta que se encuentran en peligro de extinción la han sufrido. 
En muchos lugares del mundo, especialmente en Europa, se toman las medidas necesarias para evitar la electrocución de estos animales. Sólo en España, se estima que el empleo de prácticas seguras en la construcción de tendidos eléctricos ha supuesto que cerca de 15.000 aves dejen de morir electrocutadas cada año. 


Aguilucho común
Estas medidas incluyen desde cambios en los diseños y materiales con que se construyen los tendidos hasta el empleo de estructuras que eviten que las aves se posen en los sitios donde la electrocución es muy probable. 

En el tendido eléctrico del área donde se registraron los incidentes, cada diez o quince postes, se coloca uno que se denomina de tensión, fabricados de hormigón, que tiene por objetivo mantener la estabilidad de la línea. 

En estos postes existen “puentes” que conectan cables por encima de la cruceta. Cuando un ave se posa allí y toca una de las fases se electrocuta debido a que el hormigón tiene hierro en su interior que le permite la descarga a tierra. 

Una medida precautoria consiste en que el “puente” se realice por debajo de la cruceta. 

Sarasola destacó además que, “previo a registrar esta mortandad, el grupo de trabajo del CECARA se reunió con las autoridades de la Administración Provincial de Energía (APE) porque se está programando una nueva obra de tendido eléctrico de 37 km sobre la ruta que une los parajes de Árbol Solo y Paso de los Algarrobos”. Esa zona es un área de reproducción de águilas coronadas. 

Para evitar más muertes, los especialistas acordaron que por primera vez el “puente” en los postes se realice por debajo de la cruceta. 
Reserva Ñochilei-Co

Teniendo en cuenta que los últimos tres kilómetros de este nuevo tendido llegarán a una zona lindante a la reserva natural protegida “Ñochilei-Co” se tomarán medidas adicionales como posaderos para águilas de gran tamaño. 

Resulta fundamental preservar cada una de las especies nativas para resguardar la biodiversidad de nuestro país. 

Universidad Nacional de La Pampa- Agosto de 2016

No hay comentarios.:

Publicar un comentario